
El drago es un árbol legendario y uno de los símbolos de la vegetación canaria. Pertenece al género drago dracaena, del que existen unas 150 especies, siendo dracaena drago la más famosa y que actualmente se encuentra en peligro de extinción. Típico de clima subtropical, podemos localizarlo en la Macaronesia, sobre todo en islas Canarias y en Marruecos. Además, se halla en Azores, Madeira, Cabo Verde y en isla de Socotora.
En la actualidad Tenerife y Gran Canaria son las únicas islas en las que subsisten dragos silvestres, mientras que en la isla de La Palma encontramos dragos cultivados.
Hasta finales de los noventa no fue catalogada la especie Dracaena Tamaranae, drago exclusivo de Gran Canaria que se encuentra en peligro de extinción. Esta especie está presente en la zona termófila del sur de la isla, donde crece sobre riscos y laderas inaccesibles con cierta tendencia a la sombra y la humedad.
Los dragos canarios suelen encontrarse en las zonas termófilas influenciados directa o indirectamente por los vientos Alisios y, aunque en el pasado, el drago llegó a constituir auténticos dragonales, en la actualidad sus poblaciones son reducidas y dispersas entre sí.
Los grupos más importantes de dragos están en la isla de Tenerife en los macizos de Anaga (Noreste), en Teno (Noroeste) y en Adeje (Suroeste).
El conocido como Drago Milenerio de Icod de los vinos es el más famoso debido a su corpulencia y longevidad, mide 18 metros de altura y la base del tronco tiene un perímetro de 20 metros, y más de 300 ramas principales. Antiguamente se creía que rondaba los 3000 años, pero hoy se sabe que está entre los 800 – 1000 años.
Otros dragos de relevancia son el del Pino Santo y el de Meleguinas en Santa Brígida de Gran Canaria, y el de Sietefuentes en los Realejos, de Tenerife.
En los cultivados de La Palma, encontramos los dragos Gemelos en Breña alta y agrupaciones extraordinarias en el municipio de Garafía que crean un paisaje asombroso.
Su descripción es un árbol de tronco grueso y muy robusto, cambia de liso en la juventud a rugoso en la madurez, y aunque no presenta anillos de crecimiento, sabemos, gracias a las hileras de ramas. que crecen cada 15 años, y que son árboles longevos. Muchos de ellos centenarios.
Una característica muy especial es que su savia es roja, única en el mundo vegetal.
Dependiendo en el mundo que habitan pueden desarrollarse rápidamente y crecer más de 12 metros de altura, o por el contrario quedarse en no más de 1 metro en su altura.
Los que llegan a florecer muestran en la punta de las ramas hojas planas y flexibles de color verde claro, unas flores con forma de campanilla de color blanco y frutos redondos de color rojo – anaranjado. A diferencia del drago de Gran Canaria, que no llega a superar los 10 metros, sus hojas se dispones en círculos, estrechas y rígidas, con bordes transparentes, y las flores de tubo muy corto con más hojas envolventes de color blanco – verdoso.
Leyendas:
Para los aborígenes, el drago tenía características mágicas y su resina, que por ser roja se la conocía como “sangres de drago”, se ha utilizado desde épocas remotas, de los romanos, con fines curativos. Hasta hace algunos años, los ganaderos utilizaban las hojas de drago como forraje para sus animales, también hacían cuerdas para amarrar las parras.
Otra leyenda es que el drago está relacionado con el dragón encargado de cuidar las manzanas de oro del mitológico Jardín de las Hespérides (a menudo situado en las Islas Canarias), y cuenta la leyenda que un mercader que llegó a las costas tinerfeñas en busca de savia roja de drago, codiciada por su valor curativo, se tropezó con el árbol cuando corriendo tras una joven guanche de la que se había encaprichado, se encuentra con el gigante drago, y asustado le lanza un arma. De la herida ocasionada vio brotar el líquido rojo semejante a la sangre y asustó tanto al comerciante que huyó despavorido hacia su embarcación.
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Fuentes:
www.biodiversidadcanarias.es
www3.gobiernodecanarias.org/medusa/wiki/index.php?title=Drago
Al drago
(Gaonesa octosílaba con estrambote)
.
Hermoso drago canario
con savia roja naciste,
para lucir tu belleza
con nosotros te quedaste.
Eres verde relicario,
como una gema esmeralda,
mis ojos tú me robaste
y a nadie le das la espalda.
Llegas casi al campanario
eres sombra de nobleza,
te abrazas como guirnalda
vives en naturaleza.
.
Gentileza,
te admiran propios y extraños,
te enalteces con los años.



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