
Lo que ve la mirada
Los amarillos y rojos más allá de las montañas le llevan a los inviernos con su madre.
Recuerda cuando caminaban bajo la lluvia reciente, con el sabor a algún higo tardío y dulce aún en los labios.
Entre risas y asombro, como quien descubre un secreto hermoso, giraban cogidas de las manos y exclamaban: ¡Es la luz... Los colores... Las miradas… que aún no conocen nuestros nombres!
Hoy el verde despierta en las medianías de Arico, y aunque la lengua agreste y volcánica queda lejos, guarda en su memoria haberla visto también verde.
Y brotan flores silvestres de muchos colores que resurgen del olvido que la tierra seca esconde en su piel.
La luz insiste, y los colores, y los ojos...
El paisaje mira.
Y la reconoce, o no.
Si te ha gastado este artículo puedes leer el anterior en este enlace: https://www.actecanarias.es/index.php/es/node/2069?
Añadir nuevo comentario