Revista Canarias Literaria Nº 17

Junio ya huele a verano, se va acercando el calor, el curso toca a su fin tras el período de exámenes y el resultado posterior.

La palabra “vacaciones” está suelta en el aire, pues la pronuncia la boca y el oído la recoge para ponernos cara de felicidad. Felicidad, pues el tiempo no aprisiona nuestra muñeca manual, pues los ojos no la miran y pueden andar libres pues la programación impuesta a un lado va a relegar. Por un corto período de tiempo nos vamos a transformar en dueños de nuestras vidas. A qué hora me levanto, a dónde quiero ir hoy, qué es lo que voy a comer, en qué me quiero ocupar…

Verano es sinónimo de libertad. Cada cual elige según su gusto o posibilidad la brújula y la hoja de ruta a realizar. Se traza la andadura mirando al monte o al mar, al bullicio cosmopolita o a la tranquilidad rural, también ambas se pueden combinar pero … la decisión más difícil de tomar es si mirar fuera solo para recrear la vista o adentrarnos en nuestro propio mundo, esa mirada interior tan necesaria al ser humano y de la que muchos intentan escapar.

Huir sin percatarse que ella no tiene prisa, que ella va a estar quieta en su lugar, esperando que un día le dediques un ratito y después de esa reflexión disfrutes con plenitud mayor tus merecidas VACACIONES. Soltando por tus poros “paz” en minúsculas gotitas que se evaporen, puedan extenderse a otros lugares y en forma de lluvia al caer transforme a la humanidad.

Feliz verano y plácidas lecturas.

© Cele Díaz


Editorial: Cele Díaz

Edición: Rosa Galdona, José Luis Regojo y Luisa Chico


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