Dulce Mª Díaz

Besos y agradecimientos al cielo

Mis padres me crearon, dignificaron,
criaron, educaron, protegieron y ayudaron.
Lo hicieron lo mejor que supieron,
nada hay que reprochar
pero sí, mucho que agradecer:
humildad, respeto, honestidad,
responsabilidad, avanzar, creer y crear y,
nunca dejar los sueños atrás.
Me enseñaron el camino de la bondad
el sendero del compromiso con la fragilidad
y retirar las piedras del mal.

Fueron personas humildes,
luchadoras y de gran camino por andar.
Trabajaron incansablemente por sus hijos,
lucharon cada día más sin protestar;
solo pensaban en alimentar a su familia y,
ayudar a los demás.

Época difícil vivieron, pero nunca desistieron;
lo primero, sus hijos, su hogar y su responsabilidad.
Mundo incierto vivieron
palabras duras oyeron
crueldades, quizás tuvieron
pero fueron unos padres sinceros.

A mi madre le digo: lo primero, te quiero.

y, después le sigo diciendo te quiero.
Siempre digo qué:
Cuando repartieron a las madres
a mí me dieron a la mejor y,
por eso te añoro, te abrazo y te venero.
Tu lucha me enseñó
tu fortaleza me fortaleció
tu humildad me transportó
tu amor me atesoró
tu cariño me sensibilizó
tu energía me fascinó
y, tu vivencia de roble me transformó.

Tus palabras presentes siempre estarán
ser agradecida es tu voz bendecida
a la ingratitud alejaste en el olvido
y, a la perseverancia elegiste como amigo.

Tanto que agradecer a esa madre ejemplar
tu legado y esencia bien acurrucados que están
tu rostro imborrable será
tus manos energía siempre darán
tu cara inquebrantable quedará
y, tu ser Dios dirá.

Para mí, tu recuerdo nunca se volatizará,
tus besos y abrazos protegidos andarán
y, mi caminar tu luz llevará.
Bendiciones mamá.

A mi padre le digo: lo primero, te quiero
y lo segundo, otro te quiero.
Fuiste el mejor para mí,
lo hiciste lo mejor que supiste
con errores o aciertos
con sabiduría o sin ella,
caminaste junto a mí.
Mucho no fue el compartir,
quizás tus padres no te lo brindaron;
los patrones no fueron los mejores
pero el amor quedó aquí.
Tus sentimientos fueron escasos
pero el corazón no escondía rugir,
solo amor por ese decir.
Simple era tu amor y amistad,
no obstante, tu vademécum venciste
y, tus pensamientos seguiste.
Época dura viviste
pero a tu familia protegiste
buscaste destino cierto
tierra fértil en abundancia
y una sincera amistad
para avanzar en la tierra.
Muchos fueron los dolores
las noches bravas sin aliento
y, siempre se te veía contento.
Muchas voces tenías que callar
muchas bocas que alimentar
muchos deberes por determinar

y muchos sacrificios que ejecutar.
La guerra te marcó una vida con temor
un silencio te siguió en la brecha del amor
recordar al monstruo al despertar
te hacía saltar de la cama
y no mirar atrás.
Fortaleza por bandera
bendito Dios por mensajero
y protección mental por justiciera.
Siempre en mi corazón estarás
y mi bendición te haré llegar.

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