
En las Islas Canarias existen alrededor de 46 variedades de papas. Se dividen principalmente en dos grandes grupos: las comerciales y las antiguas. Estas últimas son exclusivas de las islas, protegidas por su singular genética y reconocidas con Denominación de Origen Protegida.
Vamos a referirnos a la papa negra y a la papa bonita
La papa negra (o papa negra de yema de huevo) es una de las variedades más valiosas de las Islas Canarias, traídas desde los Andes sudamericanos hace más de 400 años, siglo XVI, es un tubérculo que destaca por su piel oscura, su carne amarillenta y su textura harinosa. Su sabor es excepcional y es el ingrediente estrella de las clásicas papas arrugadas.
Están tan arraigadas a la gastronomía insular que pertenecen a la Denominación de Origen Protegida (DOP). Papas antiguas de canarias. Se protegen más de 20 variedades cultivadas de generación en generación.
Su forma es redonda en las pequeñas, y ovaladas en las mayores. Florece escasamente con pétalos lilas. Suelen tener brotes (grelos). Están en casi todas las islas mayormente en Tenerife y La Palma.
Se siembran a lo largo de todo el año, con un ciclo de cuatro meses, son muy precoces. Necesitan mayor humedad que el resto de las papas antiguas, Excepcionalmente pueden cultivarse en cotas bajas, lo que suele hacerse para producciones de alta demanda como la navideña. Tienden a grelarse con relativa rapidez.
Tradicionalmente la siembra la realizaban mujeres, previamente era necesario eliminar los grelos. Se colocaban a distancia de un pie, unos 30 a 35 cm.
La “arrienda” era el aporcado de las plantitas. Se hacía de forma manual con la ayuda de una azada, para controlar el crecimiento de la hierba, y se efectúa a las pocas semanas cuando ya estén naciendo. Es muy importante esta acción. Recordamos un dicho campesino que lo refleja: “más vale una mala rienda, que un buen sachado”.
El “sachado”, es arrimar tierra, tapando los tubérculos que sobresalen, para prevenir la solanización y el ataque de las polillas y la Tecia solanivora, que es otra de las labores clásicas. Se realizan un mes antes de la recolección. Se realiza manual o con bestias para aligerar la labor. La parcela queda así “acamellonada” alomada, para permitir el agua de riego.
Antes de la cosecha se suele “segar la rama”, dejándola unos quince días sobre el terreno. En este periodo de tiempo el tubérculo se irá “sazonando” y soltándose de los estolones, ello permite curar, es decir, endurecer la piel, para favorecer el almacenamiento.
Una vez cosechada se apilan en montones sobre brezo, separando las de semilla de las del gasto común, se tapan con brezos, eucaliptus o helechos, depende de la zona.
Las papas bonitas son otra variedad de papa antigua común en las islas, y al igual que la papa negra fue traída a Canarias desde América, Perú, en el siglo XVII, por los isleños que regresaban. Se conservaron principalmente en el norte de Tenerife, Icod. Existen diferentes tipos. Tienen una pulpa compacta, azucarada y una piel intermedia ni muy rugosa ni muy suave. Tienen Denominación de Origen como todas las papas antiguas en Canarias.
Son de gran valor patrimonial y gastronómico.
Son las clásicas papas arrugadas que se acompañan de los mojos canarios.
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Información:
la palmera rosa.com


Papa negra Papa bonita

Huerta de papa negra
Huerta de papa bonita
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