
Vamos a jugar a las adivinanzas. Adivina un ave que parece divina, aunque su color no es blanco, sino negro azabache. El negro se convierte en azul de tanto brillar, su pico es rojo sangre, igual que sus patas, dos colores que combinan a la perfección, elegancia y solemnidad sin perder la gracia. Su andar recuerda un contorneo presumido, su volar es espectacular. Es un ave acrobática cuando vuela sola o en familia y cuando lo hace con toda la tribu crea espectáculos únicos en el cielo, donde grandes espirales de decenas de individuos crean columnas en el cielo revelando las corrientes de aire ascendentes mientras se anuncian con un canto compartido. Algo así no podía pasar desapercibido y se conoce desde las antiguas culturas. Por ejemplo, según la leyenda de Cornualles, el rey Arturo no murió después de su última batalla, sino que su alma emigró al cuerpo de una de éstas aves y el color rojo de su pico y patas se deriva de la sangre de la última batalla. La leyenda también sostiene que después de que la última de parta de Cornualles, su regreso marcará el regreso del Rey Arturo [i]. Se da la circunstancia de que, después de 50 años de ausencia, la primera de ellas fue vista de nuevo en 2001 en el Castillo de Cornualles.
A nuestra amiga le gustan las montañas y por eso se encuentra desde el Himalaya hasta nuestras latitudes, con diferentes subespecies. Dada su gran inteligencia y carácter social, se adaptó a muchos ambientes y recursos alimenticios diversos, como suele ser característico de los córvidos. Aunque es cuestión de gustos, sin duda es el córvido más bello y elegante, al que acompaña un carácter único mezcla de dignidad, autosuficiencia y nobleza. Tal es así que incluso se nos adelantó en eso de la igualdad pues, además de ser monógamo y formar parejas estables generalmente de por vida, ambos progenitores comparten tanto el empollamiento como el cuidado de las crías. Hemos dado bastantes pistas y seguro que ya ha adivinado de qué animal se trata, pero si aún duda le damos la última pista, pues se ha ganado con honores ser la representante animal de la Isla de La Palma. Concretamente la subespecie de la chova piquirroja Pyrrohocorax pyrrohocorax barbarus, que vive de forma estable en La Palma y en el noroeste de África[ii], es nuestra querida graja.
[i] https://academia-lab.com/enciclopedia/chova-piquirroja/
[ii] https://www.macaronesian.org/es/show/chova-piquirroja-pyrrhocorax-pyrrhocorax
Añadir nuevo comentario