Espejismos en rosa y amarillo* de Alicia Contreras García por Felicidad Batista

Si hay un género escaso, por no decir casi inexistente en la literatura española en general y, en la canaria en particular, es el de memorias y autobiografías. Hay una cierta costumbre que encumbra a la novela, prestigia a la poesía, admite el relato como un mal menor y la minificción como una palabra fugaz y, sin embargo, destina indiferencia al origen de casi todos ellos; el que viene de la memoria propia y de las biografías personales y emocionales, el punto exacto en el que se genera buena parte de la literatura y con ella el conjunto de sus géneros.

Mi último encuentro con Virginia Woolf de Maca Martinón

En mi última incursión a una librería –remota y en el interior de un museo- encontré un libro titulado Memorias de una novelista de la gran Virginia Woolf. Este hallazgo –por azar- representó para mí un inmenso placer porque entre el maremágnum de libros apareció este del que me enamoré al verlo con su particular olor y su pequeño y delicado formato –un envoltorio de cartulina granulada semejante al entelado, un papel suave y grueso, y unas letras redondas sobre un blanco blanco-.

Poesía sobre el tablero del juego de la oca: "Esto no es un juego" de María Teresa de Vega por Isabel Expósito Morales

Hacedora de espacios, María Teresa de Vega nos señala, desde el mismo título de este poemario, la ruta hacia un juego poético, articulado a partir de su propia negación. Esto no es un juego, proclama para que no haya equívocos y, sin embargo, nos coloca sobre un tablero. 

Transitar el cansancio : breves apuntes sobre el poemario "Cronología de la fatiga" de Rosa María Ramos Chinea por Isabel Expósito Morales

Cronología de la fatiga es un título sugerente. Tan potente que produce en nosotros un efecto inmediato: nos lleva a nuestro propio campo semántico del cansancio: hastío trayecto lasitud desprendimiento extenuación extravío.

Domingo Acosta Felipe vive poéticamente, de Rosa María Ramos Chinea

En nuestro tiempo, si hemos de sobrevivir al caos, a la memoria herida, al desamparo, será seguramente, intentando vivir poéticamente. Para el poeta Armando Rojas Guardia (1949 – 2020): “Vivir poéticamente es vivir desde la atención: constituirse en un sólido bloque sensorial, psíquico y espiritual de atención ante toda la dinámica existencial de la propia vida, ante la expresividad del mundo, ante la sinfonía de detalles cotidianos en los que esa expresividad se concreta (ello implica un refinamiento orquestal de la vida de nuestros sentidos y un esfuerzo consciente por aquilatar nuestra percepción de los objetos que pueblan nuestro entorno).”