La Tertulia Literaria «El Norte» volvió a convertirse en un espacio para las palabras, la creatividad y, en esta ocasión, también para una sorpresa cargada de emoción. El encuentro celebrado en Bazar El Norte, en Gáldar, reunió nuevamente a sus participantes alrededor de una mesa en la que la literatura volvió a demostrar que puede servir para escribir, conversar, compartir y crear vínculos.
La jornada comenzó, sin embargo, de una manera muy diferente a la prevista. Los asistentes quisieron sorprender al coordinador de las tertulias, Vidal Bolaños, con una celebración sorpresa de su cumpleaños.
El momento más especial llegó con la entrega de un regalo que difícilmente podía encajar mejor en un encuentro literario: un libro confeccionado especialmente para él, compuesto por textos escritos por cada uno de los integrantes del grupo.
Más allá del propio regalo, sus páginas recogían palabras, recuerdos, reflexiones y sentimientos nacidos durante los meses compartidos en torno a la escritura y la literatura. Una iniciativa que convirtió el libro en algo mucho más importante que un objeto: una memoria colectiva de todo lo vivido y de los vínculos que se han ido construyendo encuentro tras encuentro.
La sorpresa emocionó profundamente a Vidal Bolaños, quien recibió las palabras de los participantes en una jornada que puso de manifiesto que las Tertulias Literarias «El Norte» han ido creciendo hasta convertirse también en un espacio humano de confianza, amistad y complicidad.
Después de este inesperado y emotivo comienzo, llegó el momento de abrir nuevamente los cuadernos y dejar trabajar a la imaginación.
El verano visto desde muchas miradas
El verano fue el eje central de la tertulia. Cada participante preparó y compartió un texto inspirado en esta época del año, pero abordándola desde su propia perspectiva.
El verano apareció entonces convertido en recuerdos de infancia, vacaciones, encuentros, despedidas, playas, calor, amores, viajes, nostalgia y pequeños momentos cotidianos.
Una misma palabra dio lugar a historias completamente diferentes, demostrando nuevamente una de las riquezas de estas tertulias: no existen dos maneras iguales de mirar una misma realidad.
Cada lectura abrió posteriormente un espacio para la conversación, el intercambio de impresiones y la escucha, permitiendo conocer no solamente diferentes formas de escribir, sino también distintas maneras de sentir y recordar.
«La maleta imposible»: escribir desde la imaginación
La segunda propuesta creativa de la jornada llevó por tema «La maleta imposible».
A partir de esta idea, los participantes tuvieron que dejar atrás las limitaciones de una maleta convencional y preguntarse qué guardarían en ella si pudiera contener absolutamente cualquier cosa.
No solamente objetos, también recuerdos, personas, lugares, olores, momentos, palabras que nunca se dijeron, sueños pendientes, ausencias, miedos, esperanzas, y todas aquellas cosas que ninguna maleta real podría transportar.
El ejercicio volvió a generar textos muy diferentes, algunos cargados de humor, otros de nostalgia, emoción o reflexión, demostrando cómo una misma propuesta puede abrir multitud de caminos literarios cuando pasa por la imaginación y la experiencia de cada persona.
La nueva sesión de las Tertulias Literarias «El Norte» terminó así dejando algo más que textos sobre el papel.
Dejó conversaciones, risas, emociones, recuerdos y una nueva página en la historia de un grupo que continúa creciendo alrededor de las palabras.
Porque hay encuentros literarios en los que se habla de libros.
Y hay otros en los que, casi sin darse cuenta, las personas terminan escribiendo juntas su propia historia.