La magia de los cuentos y los títeres protagoniza un nuevo encuentro del Club de Lectura Infantil «Papel y Palabra» en Candelaria

La Biblioteca de Puntalarga acogió este jueves 22 de octubre una actividad coordinada por Candelaria González Alonso, «Cayaya», que apuesta por despertar la imaginación y fomentar el amor por la lectura desde la infancia.

La literatura infantil volvió a encontrar un espacio para la imaginación y la creatividad este jueves 22 de octubre en la Biblioteca de Puntalarga, situada en el municipio de Candelaria, Tenerife. El Club de Lectura Infantil «Papel y Palabra», coordinado por Candelaria González Alonso, conocida literariamente como «Cayaya», celebró una actividad bajo el lema «Contar y leer cuentos», una propuesta destinada a acercar el universo de las historias a los más pequeños de una manera dinámica, visual y participativa.

Los libros, la narración y los títeres constituyeron los elementos centrales de este encuentro, en el que la palabra escrita encontró nuevas formas de expresión a través de personajes que parecían abandonar las páginas para adquirir vida propia.

Las imágenes de la jornada muestran uno de esos momentos en los que la narración se convierte en una experiencia compartida. Los títeres, utilizados como recurso expresivo, establecen un diálogo visual que permite despertar la curiosidad y acercar las historias a los niños mediante el juego y la representación.

La lectura como una aventura desde la infancia

El Club de Lectura Infantil «Papel y Palabra» nace de una idea fundamental: los libros no deben percibirse únicamente como instrumentos de aprendizaje académico, sino también como puertas abiertas a la creatividad, la emoción y el descubrimiento.

Leer y escuchar cuentos durante la infancia contribuye al desarrollo del lenguaje, amplía el vocabulario y favorece la comprensión de situaciones y emociones. Pero, además, la literatura permite explorar realidades diferentes, desarrollar la empatía y fortalecer la capacidad de imaginar.

En este contexto, la combinación de narración oral y títeres constituye una herramienta especialmente valiosa. Los personajes dejan de ser figuras estáticas y se transforman en protagonistas capaces de despertar preguntas, transmitir emociones y captar la atención de quienes se acercan a las historias.

El encuentro celebrado en Puntalarga pone de relieve las posibilidades educativas y culturales de estas propuestas, que presentan la lectura como una actividad viva y cercana.

Cayaya, una apuesta por la palabra y la imaginación

Al frente de la coordinación de esta iniciativa se encuentra Candelaria González Alonso, «Cayaya», quien impulsa un espacio dedicado a la literatura infantil y al encuentro entre los libros y sus lectores más jóvenes.

Su propuesta apuesta por combinar la palabra narrada, la lectura y los recursos expresivos, ofreciendo diferentes caminos para acercarse al universo literario.

La presencia de títeres en esta sesión refleja precisamente una forma de comprender la narración que va más allá de la lectura convencional. Un personaje de tela puede convertirse en el punto de partida de una historia, una conversación o una experiencia imaginativa.

Esta manera de trabajar con los cuentos contribuye a presentar los espacios lectores como lugares abiertos a la creatividad y a la participación.

Las bibliotecas, espacios donde también crece la imaginación

Más allá del préstamo de libros y de la consulta de publicaciones, las bibliotecas desempeñan una función esencial en la vida cultural de los municipios.

Son lugares de encuentro, aprendizaje y convivencia, capaces de favorecer el acceso a la cultura desde edades tempranas y de ofrecer alternativas educativas y recreativas vinculadas al conocimiento.

La Biblioteca de Puntalarga se convirtió durante esta actividad en el escenario de una propuesta que reivindica esa dimensión participativa de los espacios bibliotecarios.

Iniciativas como «Papel y Palabra» recuerdan que fomentar la lectura significa también generar experiencias positivas alrededor de los libros, facilitar el contacto con la literatura y demostrar que las historias pueden contarse de múltiples maneras.

Sembrar lectores para construir el futuro

La celebración de este encuentro representa una nueva oportunidad para poner en valor la importancia de la literatura infantil dentro de la programación cultural.

El acercamiento temprano a los cuentos puede favorecer la creación de hábitos lectores duraderos, especialmente cuando las experiencias se asocian con la curiosidad, la participación y el disfrute.

En tiempos dominados por las pantallas y los contenidos inmediatos, recuperar el valor de la palabra narrada, la escucha y el contacto directo con los libros adquiere una relevancia especial.

El Club de Lectura Infantil «Papel y Palabra», coordinado por Cayaya, continúa apostando por ese encuentro entre la infancia y la imaginación, demostrando que un cuento puede convertirse en una herramienta educativa, una experiencia cultural y un recuerdo significativo.

Porque detrás de cada historia compartida existe la posibilidad de despertar un nuevo lector, y detrás de cada niño que aprende a disfrutar de los libros se abre un horizonte de conocimientos, emociones y sueños.

Las historias más grandes comienzan muchas veces con algo tan sencillo como alguien dispuesto a contar un cuento y un niño con ganas de escucharlo.

Biblioteca de Puntalarga, Candelaria (Tenerife). 22 de octubre de 2026.