Alisios de Palabra
Hay islas que no flotan sobre el mar:
flotan sobre el aire de las palabras.
Las Canarias son eso —ocho poemas
arrojados al Atlántico por algún dios
que también escribía versos
y necesitaba un lugar donde guardarlos.
Aquí, donde el viento alisio
no pide permiso para entrar en las casas,
la poesía tampoco lo pide.
Entra. Se sienta a la mesa.
Parte el pan.
Esta noche, en un quiosco de La Laguna,
voces jóvenes sueltan palabras al viento
como si fueran pólenes de estrellas,
como si supieran —y saben—
que cada verso es una semilla
que germina en la garganta del que escucha.
ACTE Canarias:
asociación de quienes saben
que escribir no es oficio ni vanidad,
sino una forma urgente de existir.
De quienes llevan años diciendo
que la cultura canaria
no es folclore enmarcado en una pared:
es lava viva, es brisa que no para,
es Tigaiga, Teide, Taborno, Timanfaya,
nombres que ya suenan a poema
antes de que nadie los escriba.
Hoy es el día en que el mundo
se acuerda de que sin poesía
todo sería solo ruido:
notificaciones, urgencias, cifras.
La poesía es lo que nos salva
de confundir vivir con transcurrir.
Y en estas ocho islas sabemos bien
lo que es esperar al horizonte
sin saber qué trae el mar.
La poesía es eso también:
quedarse en la orilla
con los ojos abiertos
y no tenerle miedo a lo que viene.
Que vivan las nuevas voces
que esta noche alzan sus versos
en el parque Javier Fernández Quesada.
Que vivan los escritores y escritoras
que hacen de Canarias
no solo un lugar en el mapa,
sino un territorio del alma.
Porque las islas más hermosas
no son las que se ven desde el avión:
son las que se construyen,
verso a verso,
entre todos.
Feliz Día Mundial de la Poesía.
Hoy y siempre, gracias, ACTE Canarias.
Vidal Bolaños