DANIEL GONZÁLEZ VIÑAS: «ME GUSTARÍA CONSERVAR MI VOZ Y SEGUIR EXPLORANDO NUEVOS TERRENOS»

IV Premio Dulce Díaz Marrero de Poesía Joven

Obra premiada: Los perros de Babilonia

Entrevista: Vidal Bolaños
ACTE Canarias

La poesía joven encontró uno de sus espacios protagonistas durante el VI Encuentro Regional ACTE Canarias 2026 con la concesión del IV Premio Dulce Díaz Marrero de Poesía Joven a Daniel González Viñas por su obra Los perros de Babilonia.

Un poemario cuyo título ya adelanta parte de su universo: música, referencias bíblicas, pérdida, amor, desamor, búsqueda y una mirada poética que prefiere sugerir antes que explicarlo todo.

Daniel González Viñas reconoce que su escritura posee una voz austera y una clara inclinación hacia la imagen. Entre sus influencias aparecen autores como Raymond Carver, Wisława Szymborska o Ana Blandiana, pero también un territorio que ocupa un lugar especialmente importante en su proceso creativo: la música rock.

Los perros de Babilonia supone, además, un reconocimiento especialmente significativo para el autor, al tratarse del primer premio literario que recibe. Un impulso para continuar escribiendo, investigando su propia voz y abriendo nuevas posibilidades expresivas dentro de la poesía.

Conversamos con él sobre el origen del poemario, las inquietudes de su generación, el papel de la poesía entre los jóvenes, su relación con el lector y los caminos que todavía desea explorar.

«Me suelo inspirar en letras de canciones de rock para escribir»

1. Daniel, Los perros de Babilonia es un título difícil de olvidar. ¿De dónde surge y qué universo simbólico encierra para ti?

El título de la obra se asocia, por un lado, a una canción del grupo de rock Crazy Lixx llamada Road to Babylon. Me suelo inspirar en letras de canciones de rock para escribir. De hecho, esta canción tiene un epígrafe en el último poema del libro, que da título al poemario.

Por otra parte, también hace referencia a la Biblia y remite al epígrafe inicial del libro.

2. ¿Cuál fue la chispa que dio origen al poemario: una experiencia, una imagen, una lectura, una inquietud o simplemente una necesidad de escribir? La chispa está en un primer poema con los perros como protagonistas, llamado «Enemigo de los perros». Eso me dio la idea de seguir escribiendo sobre ellos.

«Me siento desligado con respecto a mi generación»

3. Recibes un premio específicamente vinculado a la poesía joven. ¿Qué significa para ti pertenecer a una generación que está buscando sus propias formas de decir y de interpretar el mundo?

De alguna manera, me siento desligado con respecto a mi generación. Lo veo más como un grupo bastante heterogéneo al que es difícil asirse.

4. ¿Qué temas, preocupaciones o contradicciones de tu generación encuentran espacio dentro de Los perros de Babilonia?

Sobre todo, diría que la pérdida de la fe y de un rumbo estable en la vida. Aunque mi poesía intenta sugerir más que mostrar de forma inequívoca, eso es lo que quería transmitir.

«Babilonia representa el pecado, pero también el placer del amor en un pasado lejano»

5. Babilonia ha representado históricamente grandeza, exceso, caída, confusión y mito. ¿Qué significa esa Babilonia en tus poemas?

Mis poemas suelen tener un subtexto relacionado con el desamor. Babilonia representa el pecado, pero también el placer del amor en un pasado lejano.

6. ¿Cómo definirías tu voz poética en este momento y qué autores, lecturas, músicas o experiencias han contribuido a construirla?

Diría que mi voz es austera y con tendencia a la imagen. Raymond Carver ha ayudado a forjarla, curiosamente más por su narrativa que por su poesía. También, en menor medida, Szymborska o Ana Blandiana.

Como dije antes, la música rock me inspira y me conecta con la poesía. Las experiencias que he vivido son equiparables a las de cualquier hombre.

«Las redes no le sientan muy bien a la poesía»

7. En una época dominada por mensajes inmediatos, redes sociales y contenidos muy breves, ¿qué lugar crees que ocupa la poesía entre los jóvenes?

Soy bastante pesimista en este punto. No creo que a los jóvenes les interese mucho, pero asociaciones de escritores como ACTE hacen que me plantee que las cosas quizá estén cambiando.

Pero, en general, creo que las redes, aunque las uso también para compartir poemas, no le sientan muy bien a la poesía.

8. ¿Escribes pensando en el lector o necesitas primero escribir para entenderte a ti mismo y solo después permites que el poema pertenezca a los demás?

Creo que es un proceso donde ambas visiones están presentes. Necesito entenderme a la hora de gestar el poema, pero, irremediablemente, tengo que ponerme en la piel del lector.

«Es el primer premio que gano y supone un empuje para mi proceso creativo»

9. Ganar el IV Premio Dulce Díaz Marrero de Poesía Joven supone una importante validación literaria. ¿Ha cambiado este reconocimiento la manera en la que contemplas tu propia escritura?

Sí, puesto que es el primer premio que gano. Siempre es un empuje para mi proceso creativo y hace que quiera continuar.

10. Mirando hacia adelante, ¿qué clase de poeta quieres llegar a ser y qué territorios todavía no te has atrevido a explorar?

Me gustaría conservar mi voz. Ahora mismo estoy escribiendo el que sería mi cuarto poemario.

Sin embargo, después de ese libro, he pensado en escribir poemas sin signos de puntuación, como experimento, para explorar nuevos terrenos, aprovechando el poder evocador que puede generar.

El tiempo dirá si merece la pena adentrarme en ese proyecto.

Una voz que continúa buscando

El IV Premio Dulce Díaz Marrero de Poesía Joven supone para Daniel González Viñas mucho más que un reconocimiento puntual. Es también un estímulo para continuar recorriendo un camino literario en el que todavía quedan territorios por descubrir.

En Los perros de Babilonia, la música, la simbología bíblica, el desamor, la pérdida de certezas y la búsqueda de un rumbo dialogan desde una poesía contenida, visual y sugerente.

Y quizá ahí resida una de las claves de su escritura: no decirlo todo.

Dejar espacios.

Permitir que el lector también participe en la construcción del poema.

Mientras prepara el que será su cuarto poemario y piensa ya en futuras experimentaciones formales, Daniel González Viñas continúa defendiendo algo esencial para cualquier autor: conservar una voz propia mientras se atreve a descubrir hasta dónde puede llevarla.

Daniel González Viñas
Ganador del IV Premio Dulce Díaz Marrero de Poesía Joven
«Los perros de Babilonia

Entrevista realizada por Vidal Bolaños
VI Encuentro Regional ACTE Canarias 2026
ACTE Canarias