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ACTE Canarias cierra su participación en la 36.ª Feria del Libro de Fuerteventura con cuatro jornadas de literatura, encuentros y experiencias compartidas

La asociación hace balance de su presencia en una de las principales citas culturales de la isla, donde sus escritores y escritoras han protagonizado encuentros con lectores, lecturas compartidas, tertulias y actividades destinadas a fomentar el amor por los libros entre las nuevas generaciones.

Hay ferias del libro que terminan cuando se desmontan los stands y se guardan los últimos ejemplares. Otras, sin embargo, continúan mucho después, en las conversaciones que permanecen abiertas, en los libros que encuentran nuevos lectores y en las amistades que comienzan alrededor de una historia. La participación de la Asociación Cultural Canaria de Escritores (ACTE Canarias) en la 36.ª Feria del Libro de Fuerteventura deja precisamente esa sensación: la de haber formado parte de un encuentro cultural cuyo verdadero valor va más allá de los cuatro días de celebración.

Entre el 15 y el 18 de octubre, la plaza del Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura, en Puerto del Rosario, acogió una nueva edición de esta cita literaria, organizada por el Centro Bibliotecario Insular del Cabildo de Fuerteventura bajo el lema «Leer abre fronteras».

Una invitación a comprender la lectura como herramienta de conocimiento, diversidad y entendimiento que ACTE Canarias ha hecho suya durante estas jornadas, convirtiendo su espacio en un lugar de encuentro entre escritores, escritoras y lectores.

La presencia de la asociación ha permitido acercar diferentes obras y voces literarias al público majorero, pero también fortalecer los vínculos entre los propios autores, que han encontrado en la feria una oportunidad para intercambiar experiencias, compartir inquietudes y descubrir el trabajo de otros compañeros.

Cuatro jornadas para dar voz a la literatura canaria

Desde la primera jornada, el stand de ACTE Canarias fue recibiendo a escritores y escritoras que acudieron para compartir sus publicaciones y participar en la actividad literaria de la feria.

A medida que avanzaron los días, nuevos autores se fueron incorporando al espacio de la asociación, haciendo posible una presencia diversa en estilos, géneros y trayectorias.

Las conversaciones con los visitantes, las dedicatorias y los intercambios de impresiones formaron parte de la actividad cotidiana de un espacio concebido no solamente para mostrar libros, sino también para acercar al público a las personas que los escriben.

Porque detrás de una obra publicada existe un proceso creativo que rara vez puede conocerse a través de una cubierta. Hay meses o años de trabajo, dudas, correcciones, búsquedas y decisiones narrativas que forman parte de la vida de quienes escriben. Las ferias literarias ofrecen la oportunidad de acercarse a ese universo y descubrir que las historias también se enriquecen cuando sus autores pueden compartirlas directamente con quienes las leen.

Para ACTE Canarias, este contacto constituye uno de los fundamentos de su presencia en acontecimientos culturales de estas características. Dar visibilidad al talento literario del archipiélago también implica generar espacios donde los autores puedan ser escuchados y reconocidos por su trabajo.

Cuando la literatura llega a los más pequeños

Uno de los momentos más entrañables de la participación de ACTE Canarias tuvo lugar durante la segunda jornada, con la visita de un grupo de escolares que pudo disfrutar de una actividad de narración oral a cargo de la escritora y compañera de la asociación Cayaya González Alonso.

La actividad permitió acercar a los niños y niñas al universo de los cuentos mediante la palabra hablada, una de las formas más antiguas de transmisión cultural y, al mismo tiempo, una herramienta de enorme valor para despertar el interés por la lectura.

Durante la narración, el protagonismo pasó de los libros a la imaginación de los pequeños asistentes, recordando que la literatura infantil no se limita al aprendizaje de la lectura, sino que también contribuye a desarrollar la creatividad, la capacidad de escucha y la relación emocional con las historias.

Este encuentro puso de manifiesto la importancia de que las ferias del libro mantengan un vínculo cercano con los centros educativos, ofreciendo a los escolares experiencias que complementen su formación y permitan descubrir la lectura desde una perspectiva participativa.

Para ACTE Canarias, impulsar este tipo de encuentros representa una inversión cultural de futuro. Los lectores de mañana comienzan a formarse con experiencias como estas, en las que los libros dejan de ser una obligación escolar para convertirse en una puerta abierta a la imaginación.

Una tertulia alrededor de Amílcar y el placer de conversar con un autor

Otro de los momentos destacados de estas jornadas fue la tertulia literaria compartida por varios autores de ACTE Canarias en torno a la obra Amílcar, el gran navegante fenicio, del escritor Juan Bonet Cardona, publicada por Melqart Editorial.

El encuentro permitió conocer personalmente al autor y establecer un diálogo directo sobre su libro, con preguntas, reflexiones e intercambios de impresiones que enriquecieron la experiencia de quienes participaron.

La conversación ofreció una oportunidad para acercarse a la obra desde la perspectiva de su creador y para profundizar en aspectos relacionados con el relato, sus personajes y el proceso de escritura.

Estas tertulias representan una faceta especialmente valiosa de los encuentros literarios. No se trata únicamente de presentar un título o hablar sobre su contenido, sino de generar una conversación en la que la curiosidad de los lectores y la experiencia del escritor puedan encontrarse.

La literatura adquiere así otra dimensión: la de un diálogo abierto en el que las preguntas pueden aportar nuevas interpretaciones y donde el autor también encuentra la oportunidad de escuchar otras miradas sobre su trabajo.

La literatura que continúa durante los descansos

Entre los recuerdos de estos cuatro días también destacan escenas que transcurrieron lejos de las actividades más formales.

Durante uno de los descansos del mediodía, varios escritores y escritoras de ACTE Canarias aprovecharon el tiempo para compartir lecturas entre compañeros.

Mientras la feria interrumpía temporalmente su actividad habitual, las palabras seguían siendo protagonistas de una reunión espontánea en la que los propios autores se convirtieron en lectores y oyentes.

La imagen resulta especialmente representativa de la esencia de una asociación cultural. La literatura no necesita siempre un escenario, una presentación oficial o una convocatoria pública. En ocasiones basta con un pequeño grupo de personas dispuestas a escuchar, leer y compartir aquello que han creado.

Son precisamente estos encuentros los que ayudan a fortalecer el sentimiento de pertenencia a una comunidad literaria y permiten que escritores de distintas trayectorias descubran afinidades, intercambien experiencias y establezcan nuevos vínculos.

Porque escribir suele ser un ejercicio solitario, pero compartir lo escrito puede convertirse en una experiencia profundamente colectiva.

El valor de estar presentes en todas las islas

La participación de ACTE Canarias en la Feria del Libro de Fuerteventura también invita a reflexionar sobre la importancia de impulsar una actividad cultural que conecte a los creadores de todo el archipiélago.

Canarias dispone de una riqueza literaria que no siempre alcanza la visibilidad que merece. La distancia entre islas, las dificultades de promoción editorial y la concentración de determinadas actividades culturales hacen necesario continuar apostando por iniciativas que favorezcan el encuentro entre autores y públicos diferentes.

Las ferias del libro desempeñan un papel fundamental en este sentido. Son espacios donde conviven escritores consolidados y voces emergentes, donde las publicaciones encuentran nuevas oportunidades de difusión y donde la cultura se acerca directamente a la ciudadanía.

La presencia de asociaciones como ACTE Canarias contribuye a fortalecer esta conexión, ofreciendo a sus integrantes nuevas posibilidades de participación y reivindicando la importancia de la creación literaria como parte del patrimonio cultural del archipiélago.

El lema de esta edición, «Leer abre fronteras», adquiere así un significado especialmente cercano para quienes viven y escriben desde las islas. Abrir fronteras también significa superar las distancias que nos separan, reconocer las voces que existen en otros territorios y construir espacios compartidos para la cultura.

Cuatro días que dejan mucho más que fotografías

Las imágenes recogidas durante estas jornadas muestran autores acompañados de sus libros, conversaciones entre compañeros, visitas al stand y momentos de lectura compartida.

Sin embargo, detrás de cada fotografía existe algo que no siempre puede captarse con una cámara: el esfuerzo de quienes escriben, la ilusión de encontrar nuevos lectores y la satisfacción de compartir una parte de su trabajo creativo.

La feria ha sido también una oportunidad para reencontrarse con compañeros, conocer nuevas propuestas literarias y recordar que la creación cultural necesita espacios de convivencia y colaboración.

En este sentido, ACTE Canarias desea expresar su agradecimiento a todos los escritores y escritoras que han participado en su stand durante estos cuatro días, dedicando tiempo y esfuerzo a representar la diversidad de voces que integran la asociación.

El reconocimiento se extiende al público que se ha acercado a conocer las publicaciones, a los escolares y docentes que participaron en las actividades, a los compañeros que compartieron lecturas y tertulias, y a todas aquellas personas que han contribuido a hacer posible esta experiencia.

Asimismo, la asociación agradece al Cabildo de Fuerteventura, a la organización de la feria y a los equipos que han trabajado para sacar adelante esta nueva edición su compromiso con la promoción de los libros y la cultura.

La feria termina, pero las palabras continúan

Con la finalización de la 36.ª Feria del Libro de Fuerteventura, ACTE Canarias cierra una nueva etapa de actividad cultural, pero también abre la puerta a futuros encuentros, colaboraciones y proyectos literarios.

Las experiencias vividas durante estos días refuerzan la importancia de continuar trabajando para que los autores y autoras canarios dispongan de oportunidades para compartir sus publicaciones, establecer conexiones y participar activamente en la vida cultural de las islas.

Porque el éxito de una feria del libro no debería medirse únicamente por las cifras de asistencia o por el número de ejemplares vendidos. También merece ser valorado por las conversaciones que genera, por los lectores que descubre, por los autores a los que ofrece visibilidad y por el interés que despierta entre quienes todavía están comenzando a acercarse a la literatura.

Quizás uno de los recuerdos más significativos de estos cuatro días sea precisamente la convivencia de distintas generaciones alrededor de los libros: escritores que comparten sus experiencias, lectores que preguntan por nuevas historias y niños que descubren el poder de la imaginación a través de un cuento.

Ese es el valor de la cultura cuando se convierte en encuentro.

ACTE Canarias se despide de Fuerteventura con agradecimiento, con nuevos recuerdos y con el compromiso de continuar acercando las letras del archipiélago a todos los rincones donde exista alguien dispuesto a abrir un libro.

Porque las ferias se clausuran, los stands se desmontan y los libros regresan a sus estanterías, pero las historias que logran conectar con las personas nunca terminan de marcharse.

Gracias, Fuerteventura. Hasta el próximo encuentro entre palabras.

ACTE Canarias — Asociación Cultural Canaria de Escritores